Consejos para organizar una boba sin descuidar a tu perro

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¡Me caso! Qué alegría, qué miedo, qué padre. Generalmente cuando nos vamos a casar, antes de hacerlo platicamos con nuestra pareja de muchas cosas entre las que siempre están… en dónde viviremos, mi vestido de novia, qué necesitamos, ¿crees que con el dinero que ganamos nos alcance?, ¿en dónde pasaremos nuestra luna de miel?, ¿hacemos fiesta o brindis o solo la ceremonia y no hacemos nada? Éstas entre muchas tantas situaciones que se ven dentro de los preparativos.

Muchas parejas platican además de cuántos hijos van a tener, si los dos seguirán trabajando, en fin, mil cosas que van saliendo a flote y que son necesarias para llevar una buena vida en pareja.

Dentro de las miles de cosas existe una que para muchos es muy importante y básica… Qué tendremos como mascota, ¿un perro o un gato?, ¿hembra o macho?

Este punto también es de vital importancia en un matrimonio que va a iniciar una nueva etapa de su vida. Cuando los dos son amantes de los animales será fácil llegar a un acuerdo, pero cuando uno de los dos nunca ha tenido la agradable experiencia de poseer una mascota pudiera ser un poco complicado y más aún cuando esta persona no ha tenido experiencias agradables con perros o gatos, o simplemente le dan miedo o nunca se le permitió tener una mascota en casa. Cuando éste es el caso, generalmente el que ha tenido la gran vivencia de tener una mascota empezará a comentar al respecto. Claro está que de alguna manera al llevar una relación con una persona que sí posee una o varias mascotas, ya ha estado en contacto con los perros o los gatos, por lo que se imaginará que dentro del paquete matrimonial estará incluida una mascota para la nueva pareja.

Para que los recién casados o próximos a casarse puedan escoger una mascota también se requiere de conversaciones serias al respecto.

Los temas más importantes que se deben están implícitamente relacionados con algunos de los temas que fueron tratados al principio; es obvio que si su hogar será un departamento, la selección de la raza, en el caso de los perros, será de primordial importancia. Para dar un ejemplo consideremos un Cocker Spaniel, que aunque es un perro entre mediano y chico no es una raza adecuada para tenerla en un departamento salvo que exista el compromiso de sacarla repetidas veces durante el día para que haga ejercicio; esta necesidad se debe a que la función zootécnica de esta raza es la de cobro de presas por lo que requerirá de hacer mucho ejercicio. Lo mismo pasa con perros que pertenecen al mismo tipo de función, pero se podría escoger dentro de las razas de compañía una que pudiera estar de acuerdo a la nueva casa habitación en donde la flamante pareja vivirá.

Ahora bien, aunque no sea un perro que requiera de ejercicio extremo, siempre será recomendable que se le saque a caminar o a hacer ejercicio para que nuestra mascota se distraiga y de esta manera evitemos que se haga obesa, además de que de esta manera podrá realizar sus necesidades fisiológicas fuera (teniendo como siempre la norma del buen vecino, sacando una bolsa de plástico o un recogedor para levantar sus excrementos.

Otra excelente opción es la de tener un gato como mascota, ya que requerirá de menor atención en cuanto a ejercicio se refiere ya que ellos pueden hacer su ejercicio dentro de una casa pequeña o departamento y no será necesario que salga a pasear al parque, lo cual puede darse si lo enseñan a usar correa.

Un punto importante no sólo es que nuestra mascota haga ejercicio sino que también requiere de una buena alimentación. En este caso tienen la vida resuelta, ya sea perro o gato nuestra mascota, gracias a que existen alimentos Premium o Super Premium que contienen todos los nutrientes necesarios para que lleven una vida sana que proveen de proteínas de alta calidad que ayudan a construir y mantener huesos y músculos más fuertes en nuestras mascotas, favorecen la masa corporal ideal de nuestra mascota, lo que ayudará a aumentar su longevidad y tienen una relación óptima entre la proteína y grasa, lo que ayuda a evitar la obesidad de la mascota. Además, estos alimentos tienen la ventaja de que se pueden almacenar fácilmente, no es tardado servirlos ya que sólo se abre la bolsa y se vierte el alimento en su plato y ¡listo!, será todo. No tendrán que disponer de más tiempo para descongelar o elaborar su comida, lo cual tomaría mucho tiempo, dinero y esfuerzo, además de que sería complicado balancear la dieta de acuerdo a las necesidades nutrimentales de la mascota que tendremos y a nuestra nueva situación de casados.

Por MC MVZ Gerardo Garza Malacara

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